Un modelo económico como el actual, cuyo funcionamiento depende de un continuo crecimiento, exige también una demanda igualmente creciente de energía. Puesto que las fuentes de energía fósil y nuclear son finitas, es inevitable que en un determinado momento la demanda no pueda ser abastecida y todo el sistema colapse, salvo que se descubran y desarrollen otros nuevos métodos para obtener energía: éstas serían las energías alternativas.
Otro aspecto negativo de las energías convencionales es el impacto sobre el medio; son el origen de algunos de los mayores problemas ambientales que sufre el planeta como el cambio climático y la lluvia ácida. Parte de la solución a estos problemas está en una mayor eficiencia energética y un incremento del uso de las energías renovables.
Aún no se obtiene pleno provecho del enorme potencial de las energías eólica, solar, hidráulica, geotérmica, de biomasa y oceánica. Estas fuentes de energía son viables desde el punto de vista técnico y económico. Además, suministran energía en forma perenne y limpia. El complemento indispensable es un uso adecuado de la energía, es decir, la eficiencia y el ahorro.
Las renovables son fuentes de energía limpias, producen un impacto ambiental 31 veces menor que las energía convencionales. Los resultados nos demuestran que el lignito, el petróleo y el carbón son las tres tecnologías más contaminantes. En un segundo lugar figuran la energía nuclear y el gas natural, mientras que la eólica y la minihidráulica forman un tercer grupo a gran distancia.
Las fuentes de energía renovables en la actualidad representan un 20% del consumo mundial de electricidad, siendo el 90% de origen hidráulico. El resto es muy marginal: biomasa 5,5%, geotérmica 1,5%, eólica 0,5% y solar 0,05%.
Alrededor de un 80% de las necesidades de energía en las sociedades industriales occidentales se centran en torno a la industria, la calefacción, la climatización de los edificios y el transporte (coches, trenes, aviones). Sin embargo, la mayoría de las aplicaciones a gran escala de la energía renovable se concentra en la producción de electricidad.
GRUPO CAPITOL en su busca de soluciones y estrategias de futuro ha decidido diversificar su actividad y reorientar su capacidad de inversión hacia otros sectores de inversión a largo plazo. Con ambos propósitos y con la colaboración de especialistas y consultores de primera fila, ha realizado durante los últimos años una prospectiva de mercados que ha requerido de una elevada inversión y dedicación.
En consecuencia de todos los trabajos realizados, ha tomado la decisión de invertir en la producción de energías renovables y extender sus campos de actuación.