13 Febrero 2018
Promotoras y expertos atisban buenos augurios para 2018. Todos los indicadores apuntan en positivo: se esperan crecimientos en el precio de la vivienda, en la concesión de hipotecas y en la compraventa de casas. Los visados de obra nueva, igualmente, registrarán subidas. Pero, en este escenario dulce, la escasez de suelo finalista en áreas de alta demanda, como Madrid y Barcelona, seguirá siendo la nota amarga para los empresarios.
En este nuevo ciclo inmobiliario, los promotores no olvidan a un protagonista clave, que en la anterior etapa fue quizá demasiado ignorado: el cliente. El sector renacido tras la crisis pone su foco en un comprador que se ha vuelto exigente, con gustos y prioridades distintas y cuyos recursos económicos están más ajustados. Este cúmulo de factores se verá animado por la entrada de nuevos inversores, que seguirán apostando por un mercado de la vivienda que es un pilar esencial para el crecimiento del país.
La tendencia al alza se percibirá en uno de los indicadores claves de la actividad inmobiliaria: los precios. Se pronostica una subida media de los precios del 4,7% en el conjunto de España para este año, frente al 4,5% de 2017. Si bien, matiza, se verán distintas velocidades, según cada comunidad. Madrid y Cataluña serán las zonas donde más se encarecerán las viviendas, con aumentos del 7,5% y el 7%, respectivamente. El tercer mayor incremento se registraría en Baleares, con el 5,6%.