1 Febrero 2011
Desde el 1 de enero de 2011, las familias con ingresos superiores a 24.107 euros que compren una vivienda para uso habitual tendrán que dedicar un 6,3% más de su salario al pago de la hipoteca. Este incremento es consecuencia del fin de la deducción por adquisición de vivienda para las rentas superiores a 24.107 €, lo cual supondrá un ahorro de 200 millones al Estado.
La limitación de la deducción tiene carácter general, aunque algunas autonomías han decidido mantenerla en su territorio, como Madrid, Navarra y País Vasco, y el cambio no afecta a los contribuyentes que en la actualidad se están aplicando la deducción por vivienda, independientemente de su nivel de renta.