España es el segundo país europeo en potencia eólica instalada en tierra firme y el cuarto en el mundo. Con sus casi 5.000 kilómetros de costa, y un viento que en el mar es más fuerte y constante, sería lógico pensar que también encabezara la producción de eólica marina (offshore). Sin embargo, no tiene ninguna instalación de este tipo en sus aguas y las estimaciones más optimistas señalan el periodo entre 2012 y 2014 como fechas de su posible arranque. Por su parte, países como Reino Unido y Dinamarca avanzan con paso firme y ya cuentan con decenas de parques eólicos marinos y proyectos de gran potencia para los próximos años. Diversos factores económicos, medioambientales y administrativos explican el retraso de este tipo de energía renovable en nuestro país.
La energía eólica marina (offshore) no arranca en España, a pesar de su potencial. Según un estudio de la Comisión Europea, el país podría tener 25,52 gigavatios (GW) de potencia instalada en 2020, de forma que doblaría a la terrestre. La fecha no es casual, ya que marca el objetivo de los responsables comunitarios para lograr que el 20% del consumo europeo de energía primaria provenga de fuentes renovables. Para ello, la energía eólica, y en especial la marina, podría ser clave.
Algunos países europeos han tomado la iniciativa. En la actualidad, hay 38 parques eólicos offshore pertenecientes a nueve países de la Unión Europea. Reino Unido y Dinamarca lideran su puesta en marcha, con una cuota del 44% y el 30%, respectivamente. Países como Suecia, Alemania y Noruega también construyen varias instalaciones en sus aguas. Según la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA), el mercado europeo de la offshore crecerá en 2010 un 75%.
La recuperación de este retraso con respecto a otros países podría llevar varios años. Los más optimistas confían en que los primeros parques eólicos marinos en España podrían empezar a funcionar entre los años 2012 y 2014. Desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE) apuntan a 2020 como fecha en la que habría unos 4.000 MW de potencia instalada.
En principio, las bases están asentadas. El Gobierno ha regulado mediante Real Decreto los procedimientos y las condiciones para la puesta en marcha de este tipo de parques eólicos. Los ministerios de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) e Industria, Comercio y Turismo (MICyT) han publicado el Estudio Estratégico Ambiental del litoral español. En él se delimitan las zonas que reúnen las condiciones favorables para la instalación de los aerogeneradores.
El informe evalúa 4.000 kilómetros de costa y contempla la instalación de 73 áreas eólicas marinas, que se clasifican, como se aprecia en el mapa, en "zonas de exclusión" (en rojo), "zonas aptas con condicionantes" (en amarillo) y "zonas aptas" (en verde). Los responsables del estudio aseguran que en una zona no apta también se pueden presentar proyectos y sólo se rechazarían si los estudios de impacto ambiental fueran negativos.
La energía eólica marina (offshore) no arranca en España, a pesar de su potencial. Según un estudio de la Comisión Europea, el país podría tener 25,52 gigavatios (GW) de potencia instalada en 2020, de forma que doblaría a la terrestre. La fecha no es casual, ya que marca el objetivo de los responsables comunitarios para lograr que el 20% del consumo europeo de energía primaria provenga de fuentes renovables. Para ello, la energía eólica, y en especial la marina, podría ser clave.
Algunos países europeos han tomado la iniciativa. En la actualidad, hay 38 parques eólicos offshore pertenecientes a nueve países de la Unión Europea. Reino Unido y Dinamarca lideran su puesta en marcha, con una cuota del 44% y el 30%, respectivamente. Países como Suecia, Alemania y Noruega también construyen varias instalaciones en sus aguas. Según la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA), el mercado europeo de la offshore crecerá en 2010 un 75%.
En 2020 podría haber unos 4.000 MW de potencia eólica marina instalada en costas españolas. La recuperación de este retraso con respecto a otros países podría llevar varios años. Los más optimistas confían en que los primeros parques eólicos marinos en España podrían empezar a funcionar entre los años 2012 y 2014. Desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE) apuntan a 2020 como fecha en la que habría unos 4.000 MW de potencia instalada.
En principio, las bases están asentadas. El Gobierno ha regulado mediante Real Decreto los procedimientos y las condiciones para la puesta en marcha de este tipo de parques eólicos. Los ministerios de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) e Industria, Comercio y Turismo (MICyT) han publicado el Estudio Estratégico Ambiental del litoral español. En él se delimitan las zonas que reúnen las condiciones favorables para la instalación de los aerogeneradores.
El informe evalúa 4.000 kilómetros de costa y contempla la instalación de 73 áreas eólicas marinas, que se clasifican, como se aprecia en el mapa, en "zonas de exclusión" (en rojo), "zonas aptas con condicionantes" (en amarillo) y "zonas aptas" (en verde). Los responsables del estudio aseguran que en una zona no apta también se pueden presentar proyectos y sólo se rechazarían si los estudios de impacto ambiental fueran negativos.
Varias de las principales empresas españolas del sector de las renovables, y líderes en Europa y en el mundo, como Acciona, Capital Energy, Gamesa o Iberdrola han presentado varios proyectos. Zonas tan diversas de la costa, como Galicia, Cádiz, Canarias, Murcia o Tarragona son algunas de las posibilidades señaladas. Sin embargo, estas propuestas para desarrollar la eólica offshore no han pasado de una declaración de intenciones.
No ocurre lo mismo con proyectos diseñados en otros países. Scottish Power, filial británica de Iberdrola, se adjudicaba en fechas recientes, junto a la compañía sueca Vattenfall, el contrato para construir en la costa de Norfolk, al este de Reino Unido, uno de los mayores parques eólicos marinos del mundo. Se denominará East Anglia Array y tendrá una potencia de hasta 7.200 megavatios (MW). Para hacerse una idea de la magnitud del proyecto, las centrales nucleares españolas generan en la actualidad 7.716 MW. Sus responsables esperan comenzar las obras en 2015. Por su parte, Gamesa ha anunciado un acuerdo de intenciones con la compañía alemana Bard Holding para el desarrollo y comercialización conjunta de proyectos en el mercado eólico marino.